Conceptos de Fotografía (6): El Flash
Después de mucho tiempo queriendo tener un poco de tiempo para seguir aprendiendo algo más sobre fotografía, hoy por fin pongo por escrito unos conceptos que he investigado en estos últimos días: Cómo aportar un poco de luz con el flash.
No era muy partidario de la utilización del flash, pero gracias a una sugerencia me he puesto manos a la obra y me he dado cuenta que es una herramienta que bien utilizada nos puede ayudar a captar lo que necesitamos en condiciones de muy baja luminosidad.
El contenido de este post se incluirá en el manual básico de fotografía, para así de este modo tener todos los conceptos en una sola página.
¿Empezamos?…
El Flash
La función principal del flash en la fotografía es la de agregar luz al objeto a capturar. Es recomendable utilizarlo sólo en los momentos en los que es imprescindible, tanto durante el día como por la noche.
El flash que viene incorporado en la Canon EOS 1000D es más que suficiente para aportar la luz necesaria en la gran mayoría de las ocasiones. Para trabajos muy profesionales, se podrá utilizar un flash externo (para iluminar espacios muy grandes, desde varios puntos…)

Lo más importante a la hora de tomar una fotografía es identificar si la imagen que queremos capturar tiene la luz suficiente como para capturar el detalle que deseamos.
- En los casos de una imágen por la noche con un edificio iluminado en el fondo, provocará que el primer plano aparezca muy oscurecido.
- También está el caso de la fotografía en interiores, con luz natural a contraluz; en este caso los objetos que se encuetren en primer plano no tendrán la luminosidad suficiente para salir correctamente.
- O en exteriores, cuando la luz del sol está orientada de tal forma que provoca sombras muy marcadas en el rostro.
El todos los casos, un flash “de relleno” nos permite salvar los contratiempos y poder capturar correctamente la fotografía sin sacrificar alguna parte de la imagen. Ten en cuenta que la distancia máxima de alcance del flash son (más o menos) 4 metros . Si quieres iluminar algo que está mucho más lejos, olvídate… perderás el tiempo intentando ajustar parámetros y apenas conseguirás resultados.
Lo primero que haremos será sacar el flash, pulsando sobre el botón de apertura. Ten en cuenta que sólo se abrirá si la cámara está encendida y en un modo no automático.
Personalmente, le aplico a las fotografías que van a necesitar flash el mayor tiempo de exposición que me permita la escena, para capturar la mayor cantidad de luz “natural” posible, y que la que obtengo por el flash sea una corrección lo más sutíl posible.
Hay que tener en cuenta que al hacer la fotografía, la cámara calcula la potencia necesaria del flash teniendo en cuenta la luminosidad del punto medio de la imagen. Si ese no es el punto que queremos iluminar con el flash, el resultado no será el mejor, pero para ello tenemos la posibilidad de hacer el cálculo antes. ¿Cómo?
Apuntamos en el centro de la imágen el objeto que queremos iluminar y disparamos una ráfaga de flash con el botón (*).
Esto indicará a la cámara cómo ajustar los parámetros y potencia del flash para optimizar el punto indicado.Si te fijas, en ese momento se ilumina el punto central de los indicadores de enfoque.
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A partir de ese momento, el indicador del flash cambiará y mostrará que la próxima fotografía se realizará con los ajustes previamente calculados.
Es ahora cuando enfocaremos la escena como nosotros queramos y podremos disparar tranquilamente, sin preocuparnos por los ajustes de luz del flash.
Un consejo: revisa los destellos que genera el flash. Los objetos brillantes o espejos reflejan el destello provocado, y pueden estropear una buena imagen.
Un truco casero: Si el objeto que quieres capturar es brillante, puedes matizar la luz que proyectas con el flash poniéndole a la luz un “capuchón” casero hecho con un folio blanco. Es muy cutre, pero muy efectivo.




La cámara nos permite automatizar algunos pasos. Si giramos el modo a la posición Tv (Time value), podremos ajustar con la rueda de selección el tiempo de exposición al valor que nosotros queramos.
Para ello giramos al modo M (Manual) y podremos ajustar todos los parámetros sin ayuda de la cámara. Ajustando con la rueda de selección estaremos estableciendo el tiempo de obturación. Si mantenemos pulsado el botón Av (Aperture value), al girar la rueda de selección estaremos ajustando la apertura del diafragma.
En el caso que os comentaba al principio de este punto, si lo que queremos es sobreexponer ligeramente la fotrografía para sacar un objeto a contraluz, podemos aplicar los valores de tal modo que el fotómetro nos indique que el conjunto de la imagen está sobreexpuesta. El resultado será el que nosotros buscábamos: el fondo sobreexpuesto (qué remedio) pero el objeto correctamente iluminado.
Establecer manualmente el enfoque depende directamente de nuestro ojo, aunque la cámara Canon EOS 1000D nos indica a través del visor qué puntos se encuentran en la distancia de enfoque correcta. Cada vez que pulsamos ligeramente el disparador, suena un ‘bip’ y se iluminan en el visor los puntos que están correctamente enfocados. Esto nos garantiza que nuestro ojo no nos engaña y la escena aparecerá nítida, al menos en los puntos que ha señalado. Si la cámara no marca algunos puntos de la imágen (o ninguno) esto no significa que no esté correctamente enfocado: la cámara no siempre es capaz de calcular si el punto está o no a la distancia perfecta para el enfoque seleccionado. Esto puede ser debido a que no hay suficiente luz para el sensor, o que el punto no tenga la “textura” suficiente para establecer la distancia (objetos lisos, colores uniformes…).
Si preferimos que sea la cámara la que realice el enfoque por nosotros, moveremos la pestaña del objetivo a la posición AF (Auto-Focus), pero hay que tener algunos puntos en consideración.
Para establecer el punto que queremos que calcule, pulsamos el botón de selección del punto de cálculo para el enfoque automático y lo establecemos girando la rueda de selección. Si queremos que la selección del punto de enfoque sea autmática, seguiremos el mísmo método, seleccionando la opción “Selec. auto.”, que a través del visor se iluminan todos los puntos de enfoque.





Girando el anillo del zoom, el objetivo se moverá para aumentar o reducir la distancia focal. El efecto se visualiza directamente en el visor de la cámara.



Cuanto menor sea el número, mayor será la apertura del diafragma, y por tanto más luminosidad llegará al sensor.
La cámara Canon EOS 1000D tiene un rango de tiempo de exposición automático que va desde 1/4000 (0,00025 segundos) hasta 30” (30 segundos), teniendo la opción manual (bulb) que mantiene el obturador abierto el tiempo que tengamos pulsado el disparador de la cámara. El valor del tiempo de exposición también se puede visualizar desde el visor de la cámara.
Una fotografía obtenida con una sensibilidad superior necesita menos luminosidad, pero aumenta la probabilidad de que aparezca ruido en la imagen y esta pierda nitidez. Es por esto por lo que se recomienda ajustar el valor de la sensibilidad a valores bajos, siempre que la luminosidad te lo permita.
Para poder medir la cantidad de luz que llegará al sensor al hacer la fotografía, la cámara incorpora un fotómetro que nos indica:












