Vuelve el otoño, vuelven a caer las hojas sobre las aceras de las calles de Madrid… este año se quedan amontonadas durante mucho más tiempo en los rincones de la calle, líneas trazadas sobre los adoquines dibujando los caminos por los que los peatones pasamos sistemáticamente.

La lluvia se une al cóctel que se torna peligroso, resbalones que pueden dar con tus huesos sobre el suelo, ejercicios de equilibrio sobre el tapiz natural que viste nuestras calles.
Llegó el otoño, con el frío y la lluvia. Bienvenido.
fotografía de jrseeson.

Fotografía de Norbert Maier.
Llueve, vuelve a correr el agua de lluvia por las calles de Madrid. Media noche y desde la cama oigo cómo los truenos hacen retumbar todo lo que está a mi alrededor.
Como cada año por estas fechas, llega el día en que las gotas repican sobre el cristal de la ventana… queriendo llamar mi atención para que salga al balcón a darles la bienvenida.
Como cada año cuando la lluvia aparece sobre la ciudad, abro las ventanas de par en par para que el olor inconfundible del otoño invada cada rincón de mi casa.

Al final acabo repitiendo cíclicamente este ritual de bienvenida al otoño… como queriendo que el agua se lleve todo aquello que se a ido acumulando durante el año.
Fotografía de Stephan Geyer.
Un ejército de barrenderos asaltan diariamente las calles de Madrid. Lucha interminable contra las hojas inertes, posadas sobre la acera.
Si no fuera porque con el agua de lluvia son el ingrediente perfecto de los resbalones, las calles serían mucho más bonitas con el disfraz natural del otoño.

Autor de la fotografía: crazytmac
A veces te encuentras, casi sin querer, con pequeños rincones de naturaleza en la ciudad. Hoy os muestro un pequeño jardín con el cambio de color del otoño.
Hacía mucho tiempo que no sacaba una fotografía medianamente decente… y esta me pilló sin estar preparado. Sólo tenía el móvil.


Estos últimos días estoy haciendo unas cuantas fotografías, pero no consigo encontrar ese detalle que me llame la atención. Es cierto cuando dicen que las mejores cosas son las que aparecen sin buscarlas, y muchas veces te pierdes pequeños detalles llenos de belleza por estar pendiente de encontrar algo excepcional.
En resumen, el resultado de mis expediciones con la cámara se podrían resumir como “un conjunto de fotos bastante flojas, contagiadas por el espíritu otoñal”. Como son bastante malas, prefiero acercaros esta imagen bastante más lograda, de ofglass.

El otoño nos regala fantásticas instantáneas como esta. Caminar entre la naturaleza durante esta estación permite descubrir cada semana una nueva gama de colores.

autor de la fotografía Pekka Hartikka
Llueve.
Pequeñas gotas de agua golpean el cristal de la ventana.
“Estoy aquí, ya he vuelto”.

Abro la ventana y respiro hondo para percibir el olor limpio de la lluvia en el aire. Las nubes grises sobrevuelan la ciudad, cubriéndola de un manto de otoño que transforma el paisaje.
Florecen los paraguas por las aceras, los coches comienzan su desacompasado baile de limpiaparabrisas.
Las primeras hojas del otoño crean una alfombra natural sobre el cemento urbano. El ciclo vuelve a cumplirse con una nueva iteración, una nueva estación, una nueva oportunidad de construir una nueva etapa.
Llueve… y ya lo echaba de menos.
