Inicio > viviendo > Simil culinario

Simil culinario

Estos últimos días estoy haciendo alguna hora de más de lo que debería… y me da rabia porque tengo la sensación de que no me está cundiendo todo lo que deseara. Bien es cierto que yo solito me he metido en este fregao, sin que nadie me lo exigiera, y que tampoco soy muy efectivo al encargarme de temas que no domino… pero es que ahora mismo tampoco existe la posibilidad de que alguno de mis compañeros me pueda ayudar, ni conozco a nadie que domine la tecnología con la que estoy tratando actualmente. Y al final… tiene que estar hecho.

No es cuestión de abrumar con datos técnicos ni detalles que tampoco van a llevar a ningún sitio, así que voy a utilizar un simil: Es como si tuviera que preparar una cena muy sofisticada.

De primera mano, como tampoco tengo experiencia anterior de “hacer esa cena”, no sé de antemano qué problemas me puedo encontrar, ni tengo totalmente claro que tenga a mi alcance todas las herramientas que vaya a necesitar. No es la primera vez que hago una cena, pero estos platos no los he preparado nunca… y lo que es peor, ni siquiera los he probado antes.

Me dan una foto (bastante borrosa) de lo que quieren y agudizando el ingenio intento sacar la materia prima de los platos a preparar. Intento fijar con el cliente (en adelante, el comensal) los detalles de los platos que no quedan claros en un primer momento, pero el comensal (experto catador, pero tambien desconocedor del noble arte de cocinar esta cena) no fija con exactitud lo que quiere comer.

… Habrá que echarle imaginación. Tomo los ingredientes, me remango y empiezo a improvisar. Parece que empieza a salir algo que tiene un aspecto similar, pero no exactamente como se quiere… así que se fuerza un poco para perfeccionar la técnica. Varios intentos, unas cuantas cacerolas quemadas, haber fundido los plomos por sobrecalentar el horno (no tengo en mi poder las mejores herramientas)… y sobre todo haber dedicado mucho tiempo para preparar sin ayuda la cena, enseño al comensal cómo van mis avances en la preparación de los platos. “Se parece… sí, pero…”

Problema: El comensal ya tiene hambre, y al menos quiere probarlo. Como ya le conozco un poco, sé que me va a descubrir todos los trucos que he empleado, y que no le va a quedar un buen sabor de boca… y le entiendo perfectamente, porque si estuviera en su lugar encontraría los mismos errores que sé que he cometido, pero que desconozco cómo arreglar o mejorar.

Y en ese punto me encuentro ahora… llevando un pequeño entrante al comensal, con la sensación de que podría estar mejor si supiese cómo hacerlo. Sí, lo sé… soy demasiado perfeccionista en mi trabajo, y eso me crea mucho complejo, sobre todo ahora que no domino la técnica. Esto me aporta mucho pero no me siento tan cómodo como quisiera.

Es una sensación que llevaba bastante tiempo sin experimentar, porque, antes del cambio, el trabajo que realizaba era muy costoso por volumen, pero no por desconocimiento en la técnica (5 años sobre el mismo tema hacen mucho callo). Ahora he ganado en que el trabajo no es rutinario, pero he perdido la seguridad y el control total de lo que tengo entre las manos. Esto ahora, en este mismo momento, me pesa mucho… pero no me arrepiento del cambio.

Sé que este problema es muy común y que en el mundo de la Informática esto está a la orden del día. Al menos me siento tranquilo de haber hecho todo lo que estaba a mi alcance.

Categorías:viviendo Etiquetas:
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: